Curso Voluntariado Transformador – M1. Comenzamos

Para preparar el corazón y los sentidos a este primer módulo, te invitamos a escuchar, ver e interiorizar esta canción-vídeo. Quizá la has escuchado muchas veces… pero haz un esfuerzo por hacerla tuya y sentir cómo te puede estar interpelando.

Solo le pido a Dios
Que el dolor no me sea indiferente
Que la reseca muerte no me encuentre
Vacía y sola, sin haber hecho lo suficiente

Solo le pido a Dios
Que lo injusto no me sea indiferente
Que no me abofeteen la otra mejilla
Después que una garra me arañó esta suerte

Solo le pido a Dios
Que la guerra no me sea indiferente
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente

Solo le pido a Dios
Que el engaño no me sea indiferente
Si un traidor puede más que unos cuantos
Que esos cuantos no lo olviden fácilmente

Solo le pido a Dios
Que el futuro no me sea indiferente
Desahuciado está el que tiene que marchar
A vivir una cultura diferente

Solo le pido a Dios
Que la guerra no me sea indiferente
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente
Es un monstruo grande y pisa fuerte
Toda la pobre inocencia de la gente

Reflexiona

Guarda unos minutos de silencio. Anota en el cuaderno terminando la frase “solo le pido a Dios”… con aquello que en este momento sientas, en relación a tu entorno, país, mundo… etc.

Analiza

Te planteamos  que analices cada una de estas opiniones y las comentes en una o dos líneas. Son bastante frecuentes… ¿tú cómo qué les contestarías? Anota en tu cuaderno.

En este módulo de formación nos disponemos a contemplar la realidad. Se trata del primer paso antes de animarse a hacer una actividad voluntaria en Proclade Bética. Aquí sabemos que hacemos voluntariado no porque tengamos un poco de tiempo libre, porque está de moda o porque nos permite sentirnos bien… Es la realidad la que nos interpela, la que nos mueve, porque es en la realidad donde Jesús se encarna y nos anima a construir su Reino cada día.

El Papa Francisco insiste en que el gran pecado que podemos cometer las personas que nos llamamos cristianas y la sociedad en general es la indiferencia.

La indiferencia nos vuelve ciegos, sordos, mudos y paralíticos, sin que nos demos cuenta de ello. La indiferencia endurece nuestro corazón y nuestras entrañas, y poco a poco va convirtiéndonos en máquinas de producir dinero, triunfos profesionales, honores sociales, al costo que sea. La indiferencia nos hace volvernos cada vez más sobre nosotros mismos, y al hacerlo, va empequeñeciéndonos hasta que nos hace irreconocibles aún para nuestros familiares y amigos más cercanos.

Para evitar la indiferencia la invitación es una actitud de ojos y oídos abiertos a lo que ocurre a nuestro alrededor a las personas con las que nos encontramos cada día. Pero… ¿por qué nos planteamos esto antes de hacer voluntariado? Aquí van algunas sugerencias:

1. Sin análisis de la realidad estamos condenados a permanecer en la ingenuidad de nuestras apreciaciones u opiniones. Podemos creer que una primera impresión nos basta pero la experiencia nos dice que la realidad y los factores que influyen en ella son mucho más complejos. Necesitamos datos objetivos, contrastados, un ángulo para mirar desde nuestros valores etc. El análisis de la realidad no es sólo ver, sino ver en profundidad, meterse dentro, dejarse afectar, ir a la raíz.

2. Sin análisis de la realidad nos quemamos, porque tendemos a actuar de manera no proporcional a los problemas o a las posibilidades que tenemos para afrontarlos. Esto genera una tensión innecesaria, poco gratificante e ineficaz. Hace falta un análisis realista que comprometa a las personas desde la libertad y que dé su importancia a cada acción, por pequeña que sea, porque puede incidir en lo global.

3. El análisis de la realidad es necesario para discernir qué nos corresponde hacer. Y esto implica dejarse de interpretaciones y remontarse a las causas, a los porqués. Esta es la base de una acción verdaderamente transformadora para nosotros/as mismos/as y lo el mundo que nos ha tocado vivir.

La intención no es un estudio detallado de la realidad, no podríamos hacerlo en un curso con la extensión de este. La propuesta es, a través de pequeños textos e imágenes, ofrecerte algunas pinceladas que puedan ayudar a reconocer y a reflexionar sobre qué caracteriza hoy a nuestro mundo, tanto en la escala global como en el entorno cercano en el que vives y se desarrolla tu vida.

Por cada uno de los desafíos, procura ver, entender, reconocer qué se mueve en ti.

Scroll al inicio
Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos. Contiene enlaces a sitios web de terceros con políticas de privacidad ajenas que podrás aceptar o no cuando accedas a ellos. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad